“A veces, quisiera salir volando. Hay días en que quisiera no levantarme más. Aunque quiero mucho a mis padres enfermos, hay días en que quisiera que Dios se acordara de mí, pues me toca cuidarlos sola. Es horrible y muy estresante”: Gloria.
¿Te suena similar? En muchas ocasiones, esa es la realidad a la que se enfrentan diversos cuidadores en su día a día. Hacen sus labores con una profunda pasión, pero no podemos negar que su cuerpo termina por resentir el desgaste físico y emocional.
Descuida: no eres el único cuidador que ha llegado a experimentar estas sensaciones. Se trataría del Síndrome del Cuidador Quemado o burnout. ¿Has oído hablar de él?
El blog de Theramart hace poco publicó un artículo sobre este padecimiento. Y entre los comentarios, pueden leerse algunos fragmentos de los testimonios que aquí te compartimos, todos de valientes cuidadores quienes enfrentan esta dura realidad día con día. Puedes ver los comentarios completos aquí.
El cuerpo nunca miente
“Terriblemente agotadora la tarea de ser cuidador. Te dejas a ti mismo al final por dedicarte a asistir a la otra persona. Y sin ayuda ni medios económicos es aún peor”: María.
El Síndrome del Cuidador Quemado se caracteriza por:
- Cansancio permanente.
- Trastornos en el sueño.
- Aislamiento social.
- Creencia de que los demás no te entienden.
- Altos niveles de estrés y ansiedad.
- Desinterés por las aficiones que antes solían hacerse.
¿Has sentido que todo lo que te sucede no es justo? ¿Has pensado en abandonarlo todo? ¿Has sentido culpa por pensar cómo sería tu vida si todo esto no te sucediera? Son emociones completamente esperables.
“Cuido a mi mamá desde hace cuatro años. Ella es totalmente dependiente de mí, y se ha convertido en mi carcelera. Sólo puedo salir a comprar mandado una vez a la semana. La verdad, estoy desesperada. Mi familia me dio vuelta la cara”: Carmen.
Mira también el síndrome del cuidador burnout; Qué es, síntomas y cómo prevenirlo
¿Qué hacer en familia?
“Sin duda tengo el síndrome. Cuido de mi suegra con Alzheimer y verdaderamente es terrible. Pero debo ayudar a mi marido”: Lucía.
- Hablar. Comunícate con la familia y hazles saber cómo te sientes tú y lo que te preocupa, así como lo mucho que necesitas un tiempo para ti.
- Repartir: Organícense en lo relacionado con alternar la asistencia. Quien no pueda ayudar con su tiempo, puede hacerlo con dinero para contratar a una persona adicional o realizando pequeñas tareas, acudir por medicamentos, salir por comida o estar al pendiente si algo se ofrece.
- Procurarte. En la medida de lo posible, come bien, descansa y ejercítate (es una manera muy sana de liberar las emociones contenidas).
- Consentirte. Cuídate, sal con amigos aunque sea un rato, lee, ve al cine, tómate una siesta… Mereces darte un respiro.
- Dejarte ayudar. Convoca y acepta la ayuda de otros. Si te preocupa cómo lo harán, encárgate de capacitarlos y supervísalos durante los primeros días, hasta que puedas quitarte esa preocupación. Si alguien sólo puede ayudarte por una hora, acepta lo que te ofrece. Es un tiempo útil para salir, distraerte, descansar o hasta hacer un poco de ejercicio.
- Confiar. Trabaja en favorecer la autonomía de tu paciente al máximo. Puede ser más independiente de lo que ambos creen. Aliéntalo y deja que haga lo que puede hacer aunque le tome tiempo. Con eso irás ganando más tiempo para ti.
Velar por la salud de un ser querido es uno de los más grandes actos de amor. Y como todo en la vida, hacerlo requiere de equilibrio.
Pese a la dificultad de estas situaciones, siempre sorprende cómo los cuidadores, hasta en los momentos más duros, han encontrado la forma de salir adelante.
“Yo cuido a mi padre. Él es paciente renal y debo hacerle las diálisis en casa. Esta enfermedad es bien dura, pero sigo haciendo las cosas con mucho cariño y, de paso, ayudo a mi madre. Dios me puso ahí para ayudarlos y brindarles mi amor. Sólo pido a Dios que me dé mucha fortaleza y salud”: Patricia.
Queremos que tu paciente esté bien, pero también queremos que tú estés bien. Conocemos tus batallas y el gran esfuerzo que haces como cuidador. Recuerda que te acompañamos en este profundo acto de amor.
Es bastante agotador tengo a mi cuidado a mi padre un paciente renal y mi madre comenzando a llevarla al medico al parecer sufre de demencia agotador en el.sentido
Soy cuidador de mis padres. Mi madre con Parkinson y mi padre operado de corazón y del colon. Ambos diabéticos. Dependen de mis cuidados para casi todo. Tengo, además mi trabajo. Como ayuda externa una cuidadora 1,5 horas al día por las mañanas. La familia no apoya, utiliza excusas y no valora ni a los enfermos ni al cuidador. De momento llevo año y medio de cuidador. Me siento bien, contento de estar ahí, para lo que necesiten. No obstante, tuve que cambiar mi modo e vida al 100%. Más que cuidar a los enfermos me resulta duro el hecho de que me da la sensación de que a los mayores se le «aparca», se les ignora y no se les valora. Deberíamos todos ser conscientes de que todos supuestamente vamos a pasar por la etapa de la tercera edad con más o con menos problemas y así todos tener conciencia de cuidadores
El cuidar es muy bonito y también muy agotador yo soy cuidadora 24 /7 /días a la semana de lunes a lunes sin descanso, sin vacaciones, RENUMERACIONES, cuido a mi padre postrado con demencia senil ACV desde el 2016 mis hermanos se hecharon a volar cuando se enteraron de su demencia y ahí quedo yo sola con el el viento nos tomos y volamos juntos aquí seguimos mi velita [ se apaga mi padre se encurva sus ojitos se achican su cabezita a medida qué se van olvidando de sus recuerdos también se achica. yo lo baño ,lo peino ,lo mudo ,le bailo,lo hago sonreír con mis locuras y ocurrencias, le licuo su comida para qué no se me hago el es muy bueno pal diente yo le digo guatita de cachurreo por que siempre el tiene hambre y también ya deje de ser su hija adora el me dice mami mamá me convertí de la noche a la mañana su mamá cómo nos cambia la vida 💛 🙂 😊 😁 soy cuidadora a mucha honra cuido con amor y mucha dedicación deje mis sueños de lado y también posterge mi vida por cuidar a mi padre qué hoy es como mi hijo gracias nunca olviden sonreír 😃 💕 😊
Hola soy cuidadora de mí madre soy única hija no tiene familiar y yo estoy transitando ansiedad generalizada y con tratamiento siquiatrico hay días que no quiero vivir más así no se que hacer
Soy cuidadora desde hace 15 años , mi madre empezó a perder la memoria más o menos desde sus 59 años , hoy tiene 74 y yo 46 , en los inicios de la enfermedad no dependía tanto de mi , en este momento perdió la movilidad , no habla, hay que asistirla para comer , cambiar pañales , alimentarla , bañarla , es una tarea dura por que también debo cumplir con mi trabajo desde casa , tengo un hijo que está en etapa universitaria y depende económicamente de mi , tengo una nueva pareja desde hace 2 años , pero cada uno tiene su trabajo y ocupaciones , en cuanto a mi familia mi madre tiene 4 hermanas , tres de ellas más jóvenes, pero en realidad aunque mi madre fue muy buena con ellas en su juventud, ya que ella trabajaba y les ayudaba económicamente por que mi abuela enviudó muy joven , casi no vienen a visitarla , máximo las vemos tres o cuatro veces en el año , En visitas cortas , siempre me he preguntado por qué no les nace ninguna responsabilidad moral , ni por agradecimiento ya mi madre también fue cuidadora de mi abuela muchos años , pero bueno hay un Dios que todo lo ve , aveces siento que no tengo vida propia , como no puedo salir si no en tiempos muy cortos no tengo amistades , mi familia se reúne seguidamente los fines de semana pero a mi ya no me invitan por que saben que no puedo dejar a mi madre sola , me siento muy deprimida por que veo que se me está pasando la vida.