Qué hacer ante trastornos de deglución en adultos mayores

Una situación que parece cotidiana: le preparas la comida y se la sirves. Te sientas a su lado y mientras come, le cuentas algo o lees algún artículo de una revista. Puede ser que vean juntos su programa de televisión favorito y, sin darte cuenta, notas que comienza a toser. Luego de pequeños segundos se recupera y todo sigue como antes. ¿Tienes que preocuparte?

Aún no, pero sí debes prestar mucha atención porque, los casos de atragantamiento en personas mayores son más comunes de lo que crees y si el anciano que cuidas presenta un episodio más de dos veces el mismo día, puede formar parte de la población de adultos afectados por la broncoaspiración.

Dificultades para deglutir

Este cuadro de atoramiento y ahogo al comer afecta a más del 75% de los adultos de más de 65 años y comienza con pequeños incidentes que a la larga pueden transformarse en más riesgosos. Un acto tan sencillo como lo es masticar y tragar, puede complicarse en un abrir y cerrar los ojos. Es por eso que es importante que conozcas sobre primeros auxilios ante un atragantamiento.

El que una persona tenga dificultades para deglutir no significa necesariamente que sufra de  disfagia, ya que para hacer ese diagnóstico se necesita tener en cuenta varios condicionantes además de enfermedades previas. Por ello, te invitamos a conocer cómo ayudar al anciano en caso de sufrir un episodio de atragantamiento.

 Riesgos a los que se expone  

  • Desnutrición
  • Pérdida de proteínas, por la mala alimentación
  • Deshidratación: sequedad de piel y mucosas
  • Disminución de la salivación
  • Lentitud comiendo
  • Mayor alteración de la deglución
  • Sensación de hambre después de comer
  • Tos insistente al comiendo
  • Broncoaspiración
  • Fatiga
  • Enfermedades respiratorias frecuentes o crónicas
  • Negación a ingerir alimentos y líquidos

Motivos por los que puede tener este problema

 Según la revista Envejecimiento y Nutrición de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, tres de cada cuatro adultos mayores tienen en mayor o menor grado, disfunción en la deglución, lo que quiere decir que se presenta con frecuencia y , hasta es visto como algo común. El dato revelador que comparten es que, de haber molestia, carraspeo o dolor; podría tratarte de disfagia, ya que ésta puede presentarse de diferentes formas.

Es importante que pensemos en qué ocasiona estos atragantamientos en los adultos mayores. Sabemos que el paso de los años condiciona la calidad de vida de los ancianos dando paso a dificultades para poder comer bien y así estar alimentados correctamente. No podemos negar que el estado de la comida que llevan a su boca tiene aquí un gran protagonismo, pero, vamos a centrarnos en algunos motivos que lo provocan.

 Las razones que esconde el ahogo constante

  • En la fase oral Aquí encontramos que, con el paso de los años, muchos adultos mayores pierden sus piezas dentales elementos que les permiten triturar los alimentos correctamente. Además, también se da el caso de desajustes en la prótesis, carencia de salivación que tanto colabora en formar el bolo alimenticio.
  • Durante la deglución El no contar con una buena alimentación provocará una disminución del tono muscular de la zona bucal. Además, la glotis es más lenta  y el momento de tragar se alarga a medida que pasan los años así como también, los segundos sin respirar.
  • En la fase esofágica A medida que pasa el tiempo, el esófago realiza menos contracciones o más lentas, reteniendo la comida o dificultando su paso para completar con el proceso digestivo.
  • Las vértebras ¡Sí! Aunque no lo creas, la deformidad de las vértebras cervicales. Pueden ocasionar atragantamiento, ya que una mala postura dificulta ingerir los alimentos.
  • Enfermedades neurológicas, psíquicas o psicológicas Estas pueden incidir negativamente  en el acto tan sencillo de deglutir. Entre ellas encontramos: Alzheimer, demencia senil, distonía, párkinson, esclerosis múltiple, distrofia muscular; entre otras. Asimismo, puede ser también posible la existencia de tumores, traumatismos o intervenciones quirúrgicas.

Qué hacer ante un atragantamiento

Antes que nada, ante una situación que notamos se complica poco a poco, lo más importante es no perder de vista las posibilidades o no que el adulto tenga de respirar. Y, sobre todo, no entrar en pánico, hay que reaccionar y actuar con responsabilidad.

Primero, hay que evaluar si la obstrucción es parcial o total, es decir si el adulto tose y respira con dificultad nos encontramos ante un caso parcial; ahora, si no emite sonido y notamos que está perdiendo la conciencia, estamos frente a un atragantamiento total.

Actúa rápido

En el primer caso, instar a que la persona siga tosiendo para eliminar aquello que le genera la obstrucción. En caso de no poder hacerlo, es posible introducir los dedos índice y pulgar para quitar el objeto en cuestión.

Si estamos ante una obstrucción total, es indispensable llevar  a cabo la Maniobra de Heimlich, es decir, hacer compresiones en la boca del estómago hasta lograr expulsar el objeto y devolver la posibilidad de respirar.

 ¿Cómo dar solución a este problema?

  • Ambiente tranquilo: Podemos modificar el ambiente  en el cual el adulto mayor suele comer, generar un espacio tranquilo en el que no haya distracciones y así evitar risas o llanto.
  • Momentos de alimentación: Procurar alimentar al anciano mientras este está despierto y activo y no cuando está somnoliento.
  • Servir pequeñas raciones: Colocar en el plato cantidades reducidas de comida y utilizar una cuchara de postre para comer cualquier plato. Aún así, enriquecer los alimentos para que las cantidades pequeñas aporten más nutrientes: carbohidratos (sémola, tapioca), grasas (nata, aceite de oliva, mantequilla), proteínas (queso rallado, clara de huevo, suplementos proteicos en polvo).
  • Tener paciencia: Darle el tiempo necesario para masticar, deglutir, minimizar la fatiga y la frustración. No forzarlos a comer si es que no quiere.

Cómo prevenir accidentes durante la alimentación

Al momento de comer, el adulto mayor debe estar lucido y llevar por lo menos media hora despierto,  estar tranquilo y concentrado; así el proceso de deglución es más cuidado y con conciencia.

Hay condiciones mínimas que deben tenerse en cuenta, como es la luz de la habitación, es importante que sea amplia y que evite reflejos o encandile al adulto. Del mismo modo que la temperatura del lugar, ya que mucho calor provoca somnolencia y si está fresco, podría ahogarse al tiritar.

Si bien, en otros artículos te hemos comentado lo importante que es charlar con ellos, ten en cuenta que a la hora de comer, no es recomendable; ya que querrá contestarte y esto podría provocar la obstrucción. Por eso te aconsejamos que, simplemente lo acompañes en silencio, así logra estar tranquilo y tú puedes observarlo bien al comer cada bocado.

Qué tipo de alimentos son los más recomendables

  • Bocados pequeños: Cada bocado debe ser muy cuidado, ya que un mínimo detalle podría acabar ahogando al adulto mayor. Si bien ellos querrán comer de todo un poco, tendrás que ser responsable y contarle que ahora el menú será algo diferente, pero no por eso menos sabroso.
  • La presentación de los alimentos será lo que marque la diferencia: Podras escoger entre alimentos consistentes y homogéneos, como el yogurt, la papilla, las cremas, los purés. Es decir, todo aquello que esté perfectamente triturado y que sea viscoso.
  • Otra opción serán los alimentos lubricados, no secos. Se puede añadir aceite y pasarlo con la batidora formando crema. Aquí podrás agregar carnes de todo tipo, ya que la triturarás de manera tal que no quede atorado ni provoque ningún problema en el anciano.
  • Y, los infaltables líquidos espesados. De este tipo se consiguen en farmacias y demás centros comerciales destinados a productos alimenticios. O, quizás te animas si los preparas con tus propias manos. Zumos de frutas, sopas, compotas, entre otras.

Recuerda que una pequeña distracción puede llevar a que el adulto se atragante con un alimento. Es solo un pequeño segundo en el que todo parece cambiar. Así que, te aconsejamos acompañarlo durante la comida y prepararle ricos platos llenos de proteínas en los que solo cambiará su consistencia. Podrás agregarle color y un zumo de frutas para motivarlo a alimentarse bien.

Victoria Navicelli

Author Victoria Navicelli

Docente, Periodista Digital y Redactora. Investigo, leo, escribo: Profundizo temas de interés y disfruto compartiéndolo con los demás.

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