Claves fundamentales sobre la buena alimentación de un familiar dependiente

Hace muchos años en clase, un profesor nos hablaba sobre la importancia de la comida en nuestra vida, y su reflexión era sencilla y contundente: si no comemos nos morimos.Comer es un acto vital y dejar de hacerlo puede ser nocivo para nuestra salud, del mismo modo que si dejamos de respirar, por ejemplo.

¿Pero para tener salud basta solo con comer? Sí, y no. Porque además de comer, para estar sanos, fuertes y con todas nuestras funciones activas, hay que hacerlo bien. Esto significa incorporar hábitos, nutrientes y métodos adecuados de cocción.

Si estamos hablando de la alimentación de un adulto mayor, debemos saber que a determinada edad es muy importante tener una dieta adecuada para cada persona. A continuación, hablaremos de cómo incorporar una buena alimentación diaria.

El adulto NO quiere comer su dieta ¿qué hacer?

Alimentarnos es algo que hacemos todos los días, y es un hábito tan arraigado que a veces ni siquiera nos damos cuenta de que lo hacemos. Sin embargo, es muy importante hacerlo conscientemente cuando se trata del cuidado de ancianos.

Puede suceder que a la hora de comer surjan algunas dificultades con el adulto mayor, más que nada, porque más allá de que tenga alguna preferencia de sabores, puede haber una resistencia a probar cosas nuevas. Por capricho o por hábitos arraigados.

Investigar otros métodos de cocción u ingredientes de reemplazo más saludables, podrían ayudarnos a reemplazar lentamente los hábitos sin modificar drásticamente la dieta a la que están acostumbrados.

Abandonar la sal, o los alimentos ricos en grasa u azúcar puede ser una batalla difícil pero no imposible. Es cuestión de poder mezclar lo saludable con lo placentero para que el adulto además de comer bien pueda comer feliz.

¿Por qué es importante la buena alimentación del anciano?

Debido al envejecimiento y a un estilo de vida más pasivo, los adultos mayores reducen su actividad física naturalmente, sin embargo, debes saber que necesitan los mismos nutrientes que una persona joven o más activa.

El Centro Virtual sobre el Envejecimiento indica cuatro puntos fundamentales que no deben estar ausentes en la alimentación de un adulto.

  1. Grasas: 25% (evitando productos grasos y determinadas formas de cocinar los alimentos)
  2. Proteínas: 20%. (Reduciendo carnes rojas y aumentando la ingesta de pescado. Son importantes los lácteos, pero desnatados. Y un 55% de pasta legumbre fruta y cereales).
  3. Hidratos de carbono.
  4. Vitaminas y minerales

¿Tu familiar se alimenta bien? 5 Señales que su alimentación no es la mejor

 

Cuestiones básicas sobre la nutrición y la alimentación

Antes de mencionar algunas definiciones sobre nutrición y alimentación del adulto, es importante recordar que cualquier actividad o cambio de hábito en el cuidado del adulto mayor debe quedar bajo supervisión médica.

  • No siempre que se alimenta a alguien se lo está nutriendo integralmente, suele ser el caso de las colaciones, que pueden funcionar como pequeños aportes energéticos (calorías).
  • Las comidas nutritivas no tienen por qué ser complejas, o muy elaboradas, los postres no calóricos en exceso, frutas, por ejemplo, pueden aportar los nutrientes que faltaron en la comida precedente y funcionar como reguladores del apetito.
  • Agregar mucha cantidad y variedad de nutrientes no siempre asegura la calidad de la comida, ya que la disponibilidad en la digestión depende de factores como la técnica de cocción y la presencia o ausencia de determinados ingredientes.
  • Cada persona responde en forma particular al aporte nutricional, con más razón los adultos mayores que pueden presentar deficiencias de absorción tanto por la edad como por tratamientos médicos.

¿La hora de comer es un problema? 5 Consejos

Superadas las instancias de razonar e informar y hasta negociar los beneficios de una buena alimentación, como cuidadores toca el momento clave en el que hay que alimentar a la persona a cargo. Algunos consejos que pueden ayudarnos

  1. Establecer una rutina de horarios para las comidas, en lo posible acotados, pero cuyo cumplimiento no sea motivo de discordia.
  2. Si el anciano se puede movilizar es importante hacerle sentir que es el mismo rito de sentarse a la mesa que realizó en los tiempos que no necesitaba cuidados.
  3. En caso de tener que alimentarlo en la cama, conviene que el ambiente esté bien iluminado y ventilado, evitando mencionar la situación como una complicación.
  4. En los dos casos anteriores, si bien puede requerir cierta templanza, se logran buenos resultados a futuro cuando el cuidador come con el paciente, reforzando el vínculo y la idea que no está cumpliendo una imposición generada por su condición.
  5. Sin exagerar, cuidemos la presentación de los alimentos y la disposición de los utensilios y menaje, como complemento al punto anterior.

 Comer en paz es un acto de amor

¿Es necesario convencer al adulto mayor de que tiene que comer apelando a explicaciones técnicas y médicas? No, no lo es, y quizá no vale la pena invertir fuerzas en ello. Nuestro foco como cuidadores es que el adulto se alimente de una forma pacífica y tranquila.

Para lograr este entorno de calma es importante ejercitar nuestra paciencia y empatía, y esto no significa tratar al anciano como a un niño, sino respetar sus tiempos y saber negociar con astucia, pues cada uno conoce los gustos y mañas de su familiar y podrá encontrar cómo conciliar.

 

 

Ramón Calvet

Author Ramón Calvet

Comunicador en temas relacionados con Lifestyle y salud del adulto mayor.

More posts by Ramón Calvet

Join the discussion One Comment

  • Maravillas dice:

    Felicidades por tu blog. He conseguido información que no conocía. Continúa así. Lo considero un proyecto que puede ser de utilidad para muchas personas.

CUÉNTANOS QUE PIENSAS