Guía: ¿Cómo tener la casa bien adaptada para el cuidado de un paciente con movilidad reducida?

Como cuidador de un adulto, seguramente has notado que algunos de los espacios de la casa en donde atiendes a tu paciente podrían ser mucho más funcionales para una mejor atención.

Y es que con la edad, las necesidades también cambian. Por eso, el espacio donde vive tu adulto debe adaptarse en función de sus actuales requerimientos. Por supuesto, estos ajustes también beneficiarán a los responsables de su bienestar.

Quizá haya tanto que cambiar en la casa de tu adulto que tu primera pregunta sea “¿Por dónde empezar?”. Pues no te preocupes. Te traemos una guía completa.

Readaptar el espacio

Transformar el hogar de una persona con poca movilidad en algo más funcional puede ayudarte a ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo. La idea es protegerlo y, por supuesto, prevenirlo.

Antes de hacer cualquier tipo de movimiento, debes tomar en cuenta:

  • La funcionalidad. El objetivo es lograr un lugar más cómodo, seguro y eficiente para el adulto mayor. La idea es que tenga a la mano lo que más utiliza.
  • El espacio. Al tratarse de una nueva etapa de vida, quizá sea momento de deshacerse de lo que ya no necesita, reacondicionar algunas áreas de la casa y hacerla mucho más accesible. Un área despejada puede prevenirlo de golpes y caídas.
  • La autorización del paciente. Antes, durante y después de la readaptación, todo debe ser aprobado por el adulto. No pierdan de vista que la casa es suya y sólo él decidirá qué cambios se hacen y cuáles no. Por eso, platiquen previamente sobre la intención de hacer ajustes, explíquenle los costos y beneficios (incluso, puedes mostrarle fotos con ejemplos). Pero sobre todo, escuchen sus necesidades, los objetos que quiere conservar por tener valor para él y, también, sus sugerencias. Nadie más que el paciente sabe qué ajustes le pueden ser más funcionales. Como cuidador, podrías ser un excelente mediador entre tu adulto y las propuestas que le ofrecen para un lugar más adaptado a sus necesidades.

Materiales, espacios y mobiliario

Con algunos movimientos estratégicos, el hogar de familiar a cargo puede ser mucho más cómodo, sencillo, dinámico y, por encima de todo, seguro.

Iluminación y pasillos. Asegúrate de que todas las áreas cuenten con una luz que facilite una buena visión. En caso de pasillos largos, patios o escaleras, siempre es mejor contar con interruptores de luz en cada extremo o sistemas de encendido automático. Si el adulto va a requerir de silla de ruedas o transportación en camilla, siempre tomen medidas de pasillos y amplitud de las puertas.

Muebles y accesorios. Procuren que el mobiliario tenga bordes redondeados y una altura acorde al tamaño del paciente, para que le sea más funcional sentarse, acostarse y levantarse por sí mismo (recuerda que el hogar no sólo debe adaptarse para la total funcionalidad de tu adulto, sino también para su mayor independencia posible).

TIP: Puedes optar por camas ortopédicas con o sin barandales que tienen la altura y estructura perfecta para la comodidad del hogar, pero con la calidad de un cama hospitalaria.

Tecnología. Cuenten con un teléfono inalámbrico amigable con su edad, de botones grandes y pantalla amplia. Guarda números importantes en la agenda del teléfono y enséñale cómo utilizarlos. En función de su ubicación, considera qué muebles pueden contener ruedas en su base y cuáles no, pues si bien eso puede servir para moverlos más fácilmente, en otros casos al apoyarse en ellos pueden moverse.

TIP: ¿Has pensado en contar con la ayuda de timbres inalámbricos como el Theralife? Estos dan aviso al cuidador si el paciente necesita algo con solo presionar un botón. Brinda seguridad en toda la casa pues el receptor tiene 275 metros de alcance, además puede oírse desde cualquier sitio, pues posee 5 niveles de volúmen y 58 tonos

 

Pisos y escaleras. Para un área mucho más amplia y libre de obstáculos, hay que reubicar macetas, tapetes, botes de basura, mesitas y cualquier otro objeto con el cual tu adulto pueda tropezarse. También para evitar caídas, es preferible eliminar alfombras, a menos que cuenten con antiderrapante. Si el hogar es de dos pisos y su habitación se encuentra arriba, según las condiciones de tu paciente, consideren la posibilidad de readaptar algún espacio en la planta baja (cerca del baño) para evitar que suba o, en todo caso, instalar barandales o un elevador de escaleras.

Área por área

  • Baño. Instalen barras de apoyo en las paredes (que tu adulto te diga exactamente dónde y en qué posición le funcionan mejor), un asiento de ducha y alfombrillas antideslizantes. Nunca sobra tener a la mano espacios para colgar la ropa e incluso un deshumidificador, pues la humedad puede hacer que algunas superficies se vuelvan resbaladizas. Existe un producto perfecto para la seguridad en el baño que se llama TheraBubble, es una alfombra antideslizante que evita peligrosas caídas.
  • Cocina. Prefieran los muebles con puertas corredizas para evitar algún golpe o accidente (en hornos y microondas, las puertas laterales serían mejor), así como los espacios de almacenamiento que incluyen luz interior. Para evitar quemaduras y fugas de gas, cambien la estufa tradicional por placas de inducción (o también conocidas como de vitrocerámica; algunas incluso cuentan con indicadores de grado de calor).
  • Sala. Utiliza protectores para las esquinas de mesas y puertas, así como almohadillas antideslizantes. Al ser el lugar donde el adulto suele recibir visitas, coloquen un sillón ergonómico que le resulte cómodo y le permita sentarse y levantarse con facilidad. Si utiliza una silla de ruedas, procuren que esta área esté lo más despejada posible. Un teléfono inalámbrico en esta zona sería ideal, pues así no tendría que pararse y caminar con prisa a contestar, lo cual podría ocasionar un accidente.
  • Dormitorio. Procuren que la cama no esté del lado de alguna pared, pues eso le podría dificultar levantarse o levantarlo. Elijan una cama y almohada cómodas, así como un espacio cercano para colocar la ropa (como encima de una silla). Nunca sobra una mesita de noche con luz, agua, las medicinas y el teléfono. Coloquen interruptores tanto cerca de la cama como en la entrada del dormitorio, así como armarios de baja altura para que todo esté a la mano. Los barandales para la cama son una excelente opción para que el anciano pueda levantarse facilmente, o prevenir caídas si no tiene autonomía por las noches.

¿Conoces los secretos para envejecer de manera saludable? Te lo contamos en este artículo.

 

Ubicación, ubicación, ubicación…

Como el gran cuidador que eres, conoces a tu adulto mejor que muchas otras personas. Y por ello, seguro podrás guiarlo en cómo readaptar los espacios de su casa en función de sus nuevas necesidades.

Un hogar con una mayor funcionalidad beneficiará no sólo a tu paciente, sino también a todas las personas relacionadas con su bienestar y que acuden a ese domicilio a atenderlo o visitarlo.

Poco a poco, tu adulto sabrá adaptarse a los nuevos ajustes en el hogar y pronto descubrirá sus ventajas. Después de todo, siempre cuenta contigo para saberse cuidado y acompañado.

Abraham Monterrosas Vigueras

Author Abraham Monterrosas Vigueras

Psicólogo clínico y periodista digital enfocado en temas de desarrollo humano, estilo de vida, tendencias y bienestar.

More posts by Abraham Monterrosas Vigueras

CUÉNTANOS QUE PIENSAS